lunes, 19 de abril de 2010

Mi árbol y yo



Qué de recuerdos no guardan las cosas que estuvieron con nosotros cuando éramos niños.
Qué verosímil y amable el mundo de la infancia.
Esta canción me ha recordado aquellos años en que el patio de la casa de mis abuelos parió una máquina de coser gris que no tenía pedales ni aguja, ni hilo, pero que muchas veces remendó mi niñez.
Cuanto me recordó la niña extraña que yo era, que en lugar de jugar con otras niñas. jugaba con Blanquita, una señora mayor con cuyo rostro un buen día el Tiempo se casó y ahí se quedó a vivir para siempre.
Yo también tuve un árbol de poncigué, que debe haber sido el primer árbol que la Naturaleza plantó y a veces cuando vuelvo puedo ver a su sombra platicar con mi olvidada inocencia.
Seguramente todos tenemos ese viejo árbol aún esperando por nosotros.
Y como dice la canción, que no nos gane la ausencia.

8 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Esa canción es una maravilla.
Siempre me gustó.

Besos.

Alís dijo...

Qué maravilla de texto, More Baker. Desde esa vieja máquina que remendó tu niñez, al Tiempo viviendo en el rostro de Blanquita y a la plática de tu inocencia...
Me fuiste emocionando más y más.
(La canción ya daba mucha ventaja. Siempre me gustó. Y he pasado muchos y magníficos momentos con Alberto Cortez).
Un beso

More Baker dijo...

Si Toro, una maravilla, yo apenas la descubri hace un par de meses atrás. Dónde habré vivido todos estos años?! Dios mío!
Abrazos, mi querido.

Gracias Alís, celebro que te haya gustado mi texto. Yo espero pasar ratos iguales con él (jeje)
Un abrazo para ti.

Marinel dijo...

Caramba,qué maravilla la de tu texto,que acompañas sabiamente con esa magnñífica canción...
Me ha encantado esa descripción de tu niñez arbolada,que permanece cosida a tu alma,al abrigo de cualquier ausencia que vuele sobre ti.
Precios,de verdad.
Besos miles.

More Baker dijo...

Ah, Marinel qué bonitas tus palabras... tú escribes poesía hasta en tus comentarios.
Besos, preciosa.

La sonrisa de Hiperión dijo...

La ausencia, siempre nos gana...

Saludos y un abrazo enorme.

calma dijo...

Qué tiernos recuerdos, que bellos son, aunque a veces, cómo duele recordar ¿verdad?
Muchos besos More

More Baker dijo...

Sí querida, a veces duele... por alguna razón duele. Tal vez y como diría Serrat porque "nunca vuelve aquello que se pierde"
Besos amiga.


Sonrisa de...

Cariños para ti.