martes, 11 de enero de 2011

A veces...



A veces uno se siente así. Y no hay gobierno, no hay psiquiatra, no hay dios o virgen santa, no hay acupuntura capaz de convencer al corazón de que no espere más.
¡Joder!

viernes, 31 de diciembre de 2010

Milagro No.2

Querido diario,
Cierro el capítulo de este año con el siguiente saldo:
Un muerto y dos heridos. En realidad hubo más muertos, pero sólo lloré desconsoladamente a uno, de modo que los otros se pueden volver a morir si les da la gana. Uno de los heridos fue una amiga muy querida, quien no se recupera aún (a veces parece que recobrara la conciencia y otras, la mayoría, se queda en ese estado de inconciencia en el que es fácil entrar cuando no se quiere aceptar que el perito dijo “fue pérdida absoluta y total”) La otra herida fui yo,   pero por fortuna ahora (y no lo digo sin asombro) me recupero, hasta con cierto estoicismo,  de las heridas. No obstante, y debe ser porque un leve vestigio queda en mí de masoquismo, un rasgo al parecer heredado de la IV república, o algún gen judío-cristiano,  a veces me da por  echarme sal y vinagre en las heridas. Así, esta tarde que parece de domingo, me puse a escuchar canciones y me consegui con esta que he oído unas 3 veces hoy. Algo bueno saca uno de estas cosas  porque la verdad esa guitarra comenzando es francamente preciosa y la señora que canta tiene una voz  adorable. Y bueno, me comencé a quitar costritas y a echarme en mis heridas esa triste canción  que quién sabe que insensatas “verdades” dirá en el intermedio, pero a mí, junto con lo demás que sí entendí, me sonaron más triste  que la luz de la ciudad de Carora, si es que a Carora se le puede llamar ciudad
Oyéndola he comprendido   porqué hay gente que se quiere cortar las venas, meterse a evangélica o nebulizarse con creolina  cuando el perito dice “pérdida total” Esa es una opción. La otra es salvarse, juntar los pedazos y comenzar de nuevo, sustituyendo  eso de  “no puedo vivir sin ti” por un “no puedo vivir sin mí” algo que no suena “romántico” pero que es la verdad verdadera. Comenzar de nuevo. Comenzar de nuevo. 
Ese es mi milagro número 2.

martes, 21 de diciembre de 2010

Milagros: I





Querido diario
Tú sabes que de  algunos años para acá me he vuelto escéptica y un tanto sangrona con este asunto de la Navidad, época mercantilista, groseramente mercantilista, en que cualquier cosa que brille y/o extraña se vende; época en la que es absolutamente una tragedia griega salir a comer a la calle salir a la calle, porque te pisan, te empujan, te atracan y/o te miran feo. Decía, camarada y compatriota diario, que me había vuelto descreída con esto de las navidades, sentimiento que se profundizó en estos días atrás cuando el gobierno decidió modificar una cosa rara, amparada bajo el nombre de Ley, que se llama “Ley Resorte”.Dicha modificación, en uno de sus artículos, se refería, palabras más, palabras menos, a que estaba prohibido faltarle el respeto de hecho y/o de palabra a cualquier funcionario público en la web, so pena de ir preso y pésimamente recomendado. Aquello me dio tristeza, porque ya me estaba preguntando yo, cómo hacía para decirle burro a Manuel Rosales o ladrón  desgraciado y corrupto a Antonio Ledezma, o cómo hacía yo para decirle inútil a Jorge Rodríguez y muérgano y ladrón coño de su pepa a Diosdado Cabello, calificativos que eso que llaman Democracia me habian permitido hasta la fecha. Pero la fe me ha salvado una vez más, porque aprobaron la Ley, ciertamente, pero no en su totalidad, y el artículo referido a tamaña arbitrariedad fue suprimido de la misma.  Claro que no soy partidaria de ninguna Ley, sobre todo porque en este país ya nos acostumbramos a vivir sin leyes, o más bien ya nos acostumbramos a saber que la leyes están hechas para el bolsa (traducido al lenguaje tecnológico: para el  web on) , dicho en otras palabras,   las leyes están como el ex presidente Carlos Andrés Pérez: muertas en vida. No obstante,  como los de la Asamblea Nacional tienen que justificar su sueldo, y para que  uno, el pueblo,  no vaya a pensar que  ellos son como esos  muñecos que salen en televisión que crecen, y lloran, les da fiebrecita y  hasta se ríen si uno les canta, es decir, para que parezca que ellos son algo, pero en realidad no son, entonces la Ley fue “discutida” y aprobada con esa excepción, evidencia clara e inequívoca de que mis ruegos fueron escuchados cuando le pedí a San José y la Virgen   en el establo, al buey y a Melchor,  que me concedieran esa gracia, porque qué hago yo con tanta queja y tanto guardármelas  dentro. Querido diario: la fe me ha salvado.

sábado, 27 de noviembre de 2010

EVA


Querido diario:

Héme aquí,  a propósito  de que leyera un texto de mi querida Susana, sobre una mujer,  Hildegard von Bingen, (¡Ja! colombiana ella) que rompió casi todas las reglas de la época por allá en el Siglo XII, héme aquí, de pronto preguntándome sobre cuál era la mujer que yo más admiraba, y la verdad  que la respuesta fue que muchas y por razones de lo más diversas. No obstante, de todas ellas, me quedaría con Eva. Sí, Eva, la del Génesis, aquella misma que se supone fue creada a partir  de una costilla de Adán y que tuvo la valentía necesaria para no acatar las supuestas órdenes del Supremo. Yo, me imagino la escena más o menos así:

Dios - Ya saben, muchachos, del jardín del Edén pueden comer todo lo que les plazca, incluso las parrilladas de chuletas de cochino y la morcilla que ustedes hacen los domingos, algo en lo que no estoy de acuerdo por aquello del colesterol y los triglicéridos, pero bueh... Les decía:, continuó Dios, pueden comer lo que sea, menos del árbol de los manzanos.Y como viera que Adán guardaba silencio, salió Eva a preguntarle a Dios: , para lo cual moduló la voz para adquirir el tono de Catherine Fulop:
- ¿Y más o menos como porqué, Dios?
Dios  -Bueno, mija, acotó, podría decirte que es que tengo pensado sembrar hectáreas de manzanos aquí, a ver si me rebusco, porque la  inflación me está llevando por los cachos, pero no....confórmate con saber que tienes prohibido terminantemente, tienen los dos, prohibido,  comer del fruto de ese árbol.
Felices de estar en el Edén, desnudos y sin directrices, salvo aquella prohibición extraña, transcurrieron plácidamente los días., hasta que Adán, tirado en un chinchorro y sobándose la barriga,  le dijo a Eva como a las 11.30 a.m: la verdad que yo tengo hambre, pero estoy aburrido de comer lo mismo. A lo cual Eva contestó: eso es fácil, arranquemos un fruto del árbol prohibido.
Pero Adán le contestó que lo dejara mejor así, que era mejor no meterse en problemas. con  el que te conté. A lo que ella respondió con unas palabras sabias, filosóficas, a la larga,  lapidarias: ¿pero, tú eres cobarde o eres gafo, chico? Él no se va a enterar: ¡lo que no se dice no se sabe!. Adán no respondió la pregunta de inmediato, y Eva pensó "el que calla, otorga" , y procedió a bajar  la manzana del árbol prohibido, con lo cual  cometió el acto más maravilloso cometido desde la Creación:  el acto de la desobediencia, de la rebeldía, del querer saber porqué y para qué son y ocurren las cosas. De tal manera que la existencia del Conocimiento, en mi humilde opinión, se la debemos a ella; o lo que es lo mismo:  si tenemos que agradecerle a alguien que el ser humano haya alcanzado tanto conocimiento, muchas veces mal empleado, pero conocimiento al fin, ese agradecimiento debe estar dirigido a la bendita desobediencia de Eva.
Ni qué decir de la rabia que agarró Dios en aquel momento cuando se presentó en el Edén, (ni qué decir la rabia  que agarré yo), cuando, con la voz de un grave que ni  Pavarotti cuando dice Nessun Dorma,  (en Nessun Dorma) preguntó: ¿Quién fue? 
Momento electrizante de la historia biblíca en que uno hubiera esperado un milagro celestial, Pero no,  Adán en realidad respondió de una vez a las dos preguntas más importantes de su vida, la dejada atrás hace días, y  esta que ahora le hacía Dios,y respondió de esta manera:
¡ FUE ELLA !  levantando su dedo acusador.

Nota: Eva, no le pares, yo te quiero y te admiro.





martes, 16 de noviembre de 2010

Didáctica de la Lengua

"Belkys, eres una puta arrastrada.
Puta y arrastrada serás tú,  SUSIA"

Querido diario: esto me pareció completamente  fascinante. Esta y otras inscrpciones de similar sinceridaad y belleza las leí en la pared, a dos metros de la puerta de la Biblioteca, de un liceo que alguna vez fue motivo de orgullo para la educación de este país, y donde yo hago una maestría sobre Didáctica de la Lengua Castellana. Las comillas, y en especial la coma que está entre tú y SUSIA, son un humilde aporte: cuando uno le dice puta o SUSIA a alguien la verdad que no se necesita signos de puntuación.
Como de ironías estamos hechos, yo solté una carcajada que probablemente haya perturbado  los espíritus de Cervantes y Andrés Bello y ni que decir de Simón Rodríguez, espíritus que yacen apretados, y yo diría que muertos, en los libros de esa Biblioteca. Y bueno no pude dejar de imaginar que, una de dos: ellos se retorcían de coraje (en la acepción mexicana de la palabra) o  simplemente se reían como yo.
En ese instante comprendí  lo idiota que resulta hacer una Maestría sobre una Lengua que está casi en desuso y tuve la idea de que era mejor  recopilar los textos de esa nueva lengua.